lunes, 19 de diciembre de 2011

EL NUEVO JEFE ES UNA MARAVILLA PERO... SÓLO SABE INGLÉS.

Cuando conduzco suelo llevar la radio encendida. Muchas veces sintonizo alguna cadena de ésas que ponen dos millones de éxitos cada hora pero últimamente me gusta ir escuchando las noticias o alguna que otra tertulia.



En este pack de la radio entran, de manera inevitable, las cuñas publicitarias. La mayoría son un rollazo pero siempre hay alguna perla por ahí que te llega al alma.

Las perlas a las que me refiero, no vienen en concha.

Las cuñas de Home English suelen ser de traca matarile. Ahora hay una que más o menos dice algo parecido a esto:

Mujer: dentro de poco viene el jefe nuevo. Dicen que es una maravilla trabajar con él; que es inteligente, simpático y, además, muy guapo!!!

Hombre: y cuál es el problema?

Mujer: que es americano y sólo habla inglés...


Ésta seguro que no tiene ningún problema con eso.

No puedo evitar reirme cada vez que escucho este anuncio porque me parece una memez pero, al mismo tiempo, me surgen algunas dudas existenciales como, por ejemplo: por qué tengo yo que aprender inglés para entenderme con mi nuevo jefe si el que viene a mi empresa, que está en un país cuyo idioma oficial es el castellano, es él?

Que nadie me malinterprete: soy la primera fan del inglés y creo que no hay nada más útil que conocer idiomas en el mundo en el que vivimos hoy en día.



Y, sin embargo, siendo el castellano uno de los idiomas que más se hablan (y se estudian) en el mundo no puedo entender por qué, en la práctica, este hecho no queda del todo patente.

Tengo unos amigos muy queridos que durante muchos años fueron vecinos de un afable matrimonio británico residente en territorio español que, al día de la fecha, no sabe castellano (que conste que son súper majos y encantadores; una cosa no quita para la otra).


Lo repito: no saben castellano. No lo hablan ni lo entienden.


La palabra clave en la frase anterior es residente. Nadie espera que un turista que está de vacaciones tenga el nivel de aptitud de la Escuela Oficial de Idiomas pero a quién en su sano juicio se le ocurre mudarse a España y ni plantearse la posibilidad de aprender castellano?

No he hecho una investigación en profundidad pero me da que no es el único caso, ni mucho menos.

Ya sé que me diréis que son situaciones excepcionales que sólo se dan en determinados enclaves muy turísticos de la geografía española, que son cosas del turismo y bla, bla, bla.

Me da igual. Estas cosas sólo pasan aquí y la culpa es nuestra.



Vete tú al Reino Unido a decirles que no entiendes ni papa de inglés y que te hablen en castellano que verás a dónde te mandan.

Y ni turismo ni gaitas; en las recepciones de los hoteles parece que a nadie le importa un pito que (según wikipedia) el español sea el segundo idioma más hablado en el mundo, después del chino. El turista que no sabe un mínimo de inglés, no se come ni los mocos.


No me parece mal: éste es el mundo en el que vivimos y hay que adaptarse a ello.

Pero de ahí a tener que allanarnos a los que vienen de fuera en nuestro propio país, va un trecho. Así que yo voy a empezar mi propia cruzada:



Aunque en mi trabajo ésta es una situación más que imposible, hago la siguiente solemne promesa: si viene el nuevo jefe, ideal de la muerte, estupendo, que está que cruje pero que sólo habla inglés porque es americano, va a ir a Home English su tía!

Y a vosotros qué os parece? Qué pensariáis si el nuevo jefe/vecino/tendero de la tienda de golosinas sólo sabe inglés y pasa olímpicamente de aprender castellano? No creéis que la mejor manera de integrarse en un país que no es el de origen es aprender a desenvolverse en su idioma oficial?

lunes, 12 de diciembre de 2011

SÓLO UNAS PALABRAS

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que publiqué una entrada en este blog.


La razón ya la sabéis todos: mi padre falleció de una manera brusca e inesperada y, a pesar de que creí que tenía todo esto de la futura muerte de los progenitores más que controlado porque (aunque a veces no lo parezca) soy una persona racional y reflexiva, este acontecimiento me ha afectado muchísimo más de lo que me imaginaba.


Sigo estando un poco hecha polvo por dentro pero me parece que ya he esperado demasiado para escribir esta entrada de agradecimiento.

Os la dirijo a vosotros que habéis compartido mi dolor durante estos meses dejando vuestros reconfortantes comentarios en el post anterior, molestándoos en escribir e-mails más privados para interesaros por mí o, simplemente, leyendo lo que colgué en su día y conmoviéndoos.

Hay muchísimas cosas que no se pueden comprar de ninguna manera porque, en realidad, no tienen precio.




Y, desde luego, una de ellas es sentir el calor humano de personas como vosotros que desde el mundo virtual habéis contribuido a hacerme sentir arropada y acompañada en el que hasta el día de hoy es el momento más duro de mi vida.

No tengo palabras para expresar mi agradecimiento.




Gracias, muchísimas gracias a todos y cada uno.

martes, 1 de febrero de 2011

UN PADRE Y UNA HIJA

El domingo 23 de enero de 2011 murió mi padre.

No fue tras una larga enfermedad. Los chequeos médicos habituales no nos dieron ni una sola pista que presagiase lo peor.

Falleció de un infarto fulminante mientras hablaba con mi madre y se reía de sus propias ocurrencias. En menos de 20 segundos dejó de existir.

Yo estaba en una ciudad que no es la mía y recibí una llamada telefónica a unos pasos de la puerta de mi hotel: tu padre se ha sentido mal; hemos llamado a una ambulancia; le están atendiendo en su habitación. Entonces supe que jamás volvería a verle vivo.


No recuerdo las veces que nos dijimos que nos queríamos en estos 35 años. Seguramente fueron muy pocas porque no teníamos una de esas relaciones en las que continuamente le recuerdas al otro lo importante que es para tí.

Y, sin embargo, no hay nada que me hubiera gustado que supiera y que ahora me arrepienta de no haberle dicho. Siempre he sabido que él me adoraba y él era muy consciente de que yo le quería muchísimo. Hay cosas para las que las palabras no son necesarias.



Aunque hace años que me emancipé, mi padre siguió estando muy presente en mi vida cotidiana. Aún puedo escuchar su risa cuando le decía esta media naranja nunca se entera de nada. Menos mal que te tengo a tí. Se lo decía a menudo y muy en serio porque era verdad: siempre estaba para mí, para todo.

Estos días nos hemos dado cuenta (más aún si cabe) de lo querido que era por familiares, amigos y vecinos que han hecho un paréntesis en su rutina diaria para mostrarnos su cariño, acompañarnos y compartir nuestra pena.

 

Supongo que debería estar muy agradecida por haber tenido un padre que me ha querido tantísimo y que me deja tan buenos recuerdos pero lo único en lo que puedo pensar ahora mismo es en que quiero que vuelva. Aún le necesito.

Hace 9 días que sé que mi padre no está. Me parece increíble tener que hacerme a la idea de que nunca le volveré a ver. No podré darle un beso, ni cogerle de la mano. Dentro de poco no seré capaz de recordar cómo olía, ni cómo sonaba su voz.


La vida es así y no me queda más remedio que asumir que con su muerte ha comenzado una nueva etapa. Sentiré su ausencia el resto de los días de mi vida y tendré que convivir con esta tristeza que siento hasta en los huesos.

Escucho las palabras que muchas veces he utilizado yo para confortar a otros pero no me consuelan en absoluto. Cómo se aprende a seguir adelante cuando pierdes al hombre más importante de tu vida? Con el tiempo; ésa es la única respuesta que se me ocurre.

Mientras aprendo repetiré en mi cabeza la letra de la canción de Manolo García, a ver si me ayuda a encontrar algo de esperanza.

Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer.
Por confiar, por respirar serena y saber esperar.
Renacerás.

No te digo adiós porque nunca morirás del todo para mí. Donde yo vaya, tú estarás conmigo.

viernes, 7 de enero de 2011

EL KIT DE ILUMINACIÓN CASERO

Después de algunos mensajes de preocupación (tranquilos todos: estoy bien) y unos cuantos comentarios picajosos en relación con la prolongación del post sobre el cumpleaños de un famoso blogger (no te quejarás, querido mío: no hay nadie en la blogosfera que no sepa ya que el 10 de diciembre cumples años, ji,ji) supongo que es hora de que vuelva a la carga con alguna historia que haga más llevadera la vuelta a la vida cotidiana después del desmadre que es la época navideña.

Sí, bonito, aunque no lo parezca soy Santa. Si con la crisis hasta yo me he quedado en los huesos imagínate cómo serán tus regalos de este año...

Dos de mis compañeros de trabajo del Departamento de Informática son muy aficionados a la fotografía. No se ponen de acuerdo en cuál es la mejor marca de material fotográfico pero a pesar del pique que tienen con el rollo de qué cámara saca mejores fotos Canon y Nikon han conseguido superar sus diferencias.

Yo soy canonista... aunque reconozco que quiero a Canon y a Nikon por igual porque ambos son adorables!

Hace unos cuantos meses mis dos compis decidieron apuntarse a un par de cursillos para perfeccionar su técnica. Coincidió en una época en la que a mí me dió por pensar que la fotografía era mi vocación frustrada (centrémonos en la parte de frustrada, ji, ji) así que solíamos tener alguna que otra charla en la que ellos me contaban sus avatares en las clases de fotografía y yo escuchaba atentamente.



La verdad es que las historietas que contaban eran de lo más entretenidas. Ellos mismos alucinaban con las costumbres de sus compañeros de clase: la chica a la que le encantaba ir al cementerio para disparar fotos, el que comentaba que lo que más le gustaba era bajar todas las persianas de casa, ponerse entre dos lámparas y retratarse a sí mismo... en fin, un poema.


Pues eso: cada loco con su tema.

Un día hablábamos de lo genial que sería tener un estudio con material de calidad para hacer buenas fotos en interiores.


Una foto como ésta: ummmmm, qué apetitosa parece esta manzana, verdad?

Una cosa llevó a la otra y terminamos hablando de la importancia de la iluminación en la fotografía y, mejor aún, de esa clase en la que su profesor les había explicado que no es necesario pagar un pastizal por un kit de iluminación para fotos en interiores: nada más económico que fabricar uno casero!

Para qué pagar por esto si te lo puedes fabricar tú mismo?

Los materiales pueden encontrarse en cualquier casa facilmente:



Un PARAGUAS



Una LINTERNA


Un poco de PAPEL DE ALUMINIO (sí, como ése en el que se envuelve el bocadillo)

Se trata de forrar el interior del paraguas con papel de aluminio y colocarle una linterna dentro. Así, en teoría, la luz se refleja en la superficie plateada y rebota creando un efecto foco.

Parecía muy sencillo así que mientras ellos dos lo comentaban yo intentaba recordar, en silencio, cuánto papel Albal me quedaba en el armario de la cocina y si la linterna tendría pilas nuevas.

Llegué a casa con un objetivo en la vida: fabricar el paraguas-foco del que tanto habíamos hablado Canon, Nikon y yo.


A Dios pongo por testigo de que... me esforzaré en convertir un paraguas viejo en un kit de iluminación semi-profesional!

Y bien que me esforcé! No tengáis la más mínima duda. Pero forrar el interior del paraguas, con todas sus dichosas varillas, no era tan fácil como parecía. Las tiras de papel de aluminio no eran lo suficientemente anchas como para cubrir toda la superficie de una sola vez así que me las tuve que apañar para pegarlas unas con otras utilizando cinta adhesiva, aplastándolas detrás de las varillas...

Después de un buen rato de infructuosos intentos de que aquello se pareciese mínimamente a un cacharro de iluminación empecé a desesperarme.

Me pego un tiro! Esto ilumina lo que yo te diga...

Y en ese mismo instante, se abre la puerta de casa y aparece la media naranja que lo primero que ve nada más levantar la cabeza es un paraguas abierto de par en par, un montón de pelotas de papel de aluminio inservibles y a mí, arrodillada en medio de la alfombra, intentando pegar una linterna entre el palo y las varillas.


A este paso volver a casa va a dar hasta miedo...

El resultado del experimento fue una chufa que ni iluminaba ni servía para nada más que para dar pena... y una pequeña regañina de la media naranja que a veces parece más un abuelo gruñón que mi novio.

Cuando, al día siguiente, les conté a Canon y Nikon mi experiencia no pudieron contener la risa: a ellos ni se les había ocurrido montarse su propio kit de iluminación casero!!! Y después de lo mal que me fue a mí pensamos que, por el momento, mejor si nos centrábamos en la fotografía de exteriores!

Podemos seguir practicando hasta que nos salgan fotos tan espectaculares como ésta.

A vosotros os pasa lo mismo? Sóis de esos manitas a los que se les da muy bien el "hágalo usted mismo" o sóis tan torpes como yo?

viernes, 10 de diciembre de 2010

FELIZ CUMPLEAÑOS!

Mi madre me compró un libro de Teo cuando era pequeña.

Me parece que era éste.

Estos libros estaban muy de moda entre los niños de mi generación: yo sólo tuve uno pero algunas de mis amigas se hicieron con toda la colección.

Reconozco que este Teo nunca fue santo de mi devoción: de hecho lo odiaba con todas mis fuerzas. Ese peto rojo, encima de un chaleco de rayas marineras (poco sabía yo que, en realidad era un visionario de la moda y que estas combinaciones se seguirían llevando 30 años después!), esos pelos de oveja lunera... y esas correrías tan absurdas a mis ojos infantiles: que si voy a la granja, que si monto en el avión... soy una niña, no una idiota! En resumen, me parece que fue el libro que menos toqué en toda mi infancia.

Cuando, después de los años, ya me había olvidado de Teo y sus historietas un buen día, de pura casualidad, encontré al verdadero Theo que también cuenta sus aventuras (aunque luego dice que son de otro o, peor aún, que son inventadas) pero en un formato más moderno: en un blog.

Y resulta que no lleva peto rojo ni jersey a rayas y no es odioso sino, más bien, todo lo contrario: el Theo de carne y hueso es muy adorable.



Hoy es su cumpleaños (ni idea de cuántos cumple; lo siento por los curiosos) y, aunque geográficamente estamos muy lejos y no puedo decírselo en persona, desde este mundo virtual le deseo un muy FELIZ CUMPLEAÑOS.

FELICIDADES, Theo!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

DESCONTROL AÉREO

Sin duda, la noticia de este fin de semana ha sido la protesta de los controladores aéreos, la repercusión que la misma ha tenido en miles de usuarios (así como en el sector del turismo en España) y las medidas adoptadas por el Ejecutivo para controlar la situación.


Menudo caos!

Lo he dicho muchas veces pero lo repito de nuevo: no suelo usar el blog para escribir entradas polémicas porque no es ésa la esencia del mismo pero creo que, en este caso, haré una excepción.

Esta vez no he sido una de las afectadas porque raramente viajo en días tan señalados como estos pero me he librado por los pelos: el sábado volaré a Madrid para pasar allí el fin de semana. Esto lo digo en general, por si alguien quiere darse por aludido y, en particular, para Uno que yo me sé no vaya a ser que luego se me eche en cara que no aviso cuando voy a la City.

Tengo que reconocer que, después de investigar, leer un poco y escuchar las acusaciones cruzadas de unos y otros en distintos medios y en la red estoy más confusa que al principio.

Lo primero que he hecho es echarle un ojo al Real Decreto-Ley publicado en el BOE el pasado viernes:


Para los que estéis interesados, creo que lo que ha enfurecido al colectivo de controladores aéreos está recogido en la Disposición Adicional Segunda (hacia el final de la página 21) Para los que queráis estudiar el tema en profundidad, os dejo también el enlace al Real Decreto 1001/2010, de 5 de agosto, al que se hace referencia en el texto:


A pesar de lo difícil que resulta hacer juicios de valor siendo pagana en la materia ésta es mi opinión:

1) La gestión de este conflicto por parte de AENA y el Gobierno central durante los últimos meses ha sido, al menos en apariencia, poco afortunada. Asimismo, la entrada en vigor del Real Decreto-Ley causante (en palabras de los controladores aéreos) de este revuelo un viernes, víspera del puente más largo del año es, como poco, sospechosa.

Desde que trato con ellos de tú a tú en el trabajo he perdido la poca fé que tenía en los políticos así que siempre recelo bastante de la inocencia de sus acciones: no sé si todo lo sucedido es pura casualidad o si esta jugada de aprobación del Decreto que aprueba la privatización parcial de AENA, la reacción de los controladores por la parte de que les toca y el caos vivido en los aeropuertos a consecuencia de la misma, que es lo que el Ejecutivo alega para justificar la declaración del estado de alarma, es una maniobra muy bien orquestada que empieza a dar sus frutos.

2) No pongo en duda que el colectivo de controladores aéreos tenga razón en algunas de sus reivindicaciones pero no es menos cierto que, en general, con el comportamiento y las actitudes que se gasta esta gente y, en particular, con medidas como la adoptada el viernes no sólo han conseguido hacerle la pascua a miles de ciudadanos, dinamitar las expectativas del sector turístico que esperaba como agua de mayo este puente que se presentaba de lo más suculento, contribuir a enfangar más si cabe la imagen de un país en crisis (bastante deteriorada ya) al que le está costando Dios y ayuda mantenerse a flote y no ser metido dentro del mismo saco que los rescatados europeos, con lo que ello conllevaría. Además de esto (y eso sí que es del género tonto) han conseguido que su manera de proceder les perjudique a ellos mismos!

Todos los trabajadores deben tener derecho a la huelga pero solamente si ésta se lleva a cabo cumpliendo con los requisitos recogidos en la ley. Que nadie se engañe: lo del viernes no fue una huelga. El hecho de que un colectivo en su totalidad haga dejación de sus funciones, con el consiguiente abandono del puesto de trabajo en algunos casos, alegando un episodio colectivo de histeria es, sencillamente, de auténtica vergüenza.

Qué dirán otros como, por ejemplo, muchos de los profesionales de la medicina que trabajan en la Sanidad pública que, a menudo, deben prestar sus servicios en condiciones lamentables pero que hasta la fecha y que se sepa no se han largado de sus puestos de trabajo abandonando a los enfermos a su suerte. Preguntemos a los bomberos, que también tienen sus reivindicaciones, a ver si se les ocurre manifestarse soltando la cizalla en plena maniobra de desencarcelación de heridos gravísimos en accidentes de tráfico.

Muy seguros tenían que estar los controladores aéreos de este país para echar un pulso como ése convencidos de que saldrían indemnes. Ahora todo son llantos y lamentos


pero hay qué ver de qué manera se expresaban algunos en sus blogs...


Y lo mal que lo pasó el bueno de César Cabo, al que hasta hace poco apodaban como el Adonis del aire (qué país, Dios mío...), en la entrevista que le hicieron ayer en el programa de Ana Rosa Quintana:


Para el que esté interesado, la entrevista completa está en http://www.telecinco.es/elprogramadeanarosa/VideoViewer/VideoViewer.shtml?videoURL=28007

Lo que me queda meridianamente claro es que en este conflicto, como en casi todos, no hay un único culpable. Estoy segura de que los controladores aéreos tendrán más razón que un santo en muchas de las cosas que dicen pero han actuado torpemente, quizá envalentonados por creerse en un status y con un poder superior al que tenemos el resto de trabajadores y porque jamás han sido objeto de medidas tan drásticas como las que se han adoptado este fin de semana.

Los Gobiernos (de uno y otro signo político) tampoco se libran de la quema: qué han estado haciendo, ya no sólo estos últimos meses, sino todos estos años en los que la vida y milagros de AENA y sus controladores aéreos estaba envuelta en una nebulosa que nadie parecía muy interesado en disipar? Plegarse a las exigencias de unos pocos en plan por la paz un Avemaría? Tener a los controladores amarrados con cadenas a la pantalla del radar? Ya lo dudo: cuando un tío sabe que si hace el tonto le crujen un expediente disciplinario y le ponen de patitas en la calle con una mano delante y otra detrás, no se levanta de la silla ni Dios (y esto lo digo con conocimiento de causa: en mi curro hubo una sublevación parecida y no sabéis lo gallitos que estaban los compañeros al principio y lo compungidos que estaban después, cuando les empezaron a caer las sanciones de los disciplinarios)

Comprendo que cada uno defiende sus derechos y que es muy desagradable oir constantemente que como ganas un pastón no te está permitido ni quejarte (no olvidéis que yo soy funcionaria así que éste es el pan nuestro de cada día para mí) y aunque, hasta cierto punto, puedo empatizar con personas como Cristina Antón también opino que nadie sobrevive a la hemeroteca y que somos esclavos de lo que decimos. Por eso, pienso que sería mucho más prudente limitar al mínimo manifestaciones como las que estamos oyendo estos días por parte de miembros de este colectivo y de algunos de sus allegados que, en lugar de salvar lo poco que queda de su imagen, muy al contrario, lo único que están consiguiendo es defenestrarles más aún y encender los ánimos del ciudadano que, al fin y al cabo, ha tenido que pagar el pato de una situación en la que no es arte ni parte.

En fin, que menuda entrada más larga y pesada que me ha quedado. La próxima será de las ligeritas de siempre, no os preocupéis!

domingo, 5 de diciembre de 2010

FAMILIAS

Todos tenemos una familia. Es ésa en la que nacemos, con la que nos unen lazos de sangre y a la que no podemos elegir.


Le toque a uno ser parte del clan de los Monster o de los Ingalls (no sé qué es peor... yo, desde luego, me quedo con la Familia Monster que tiene pinta de ser más divertida) no queda otro remedio que conformarse.

Sin embargo, no siempre la verdadera familia es la que nos viene impuesta por nacimiento y parentesco. 


 
A pesar de que mi familia es muy normal y soy feliz formando parte de ella, con los años me he dado cuenta de que he ido creando otras familias de las que ahora soy parte.

Los vínculos entre sus miembros no son de sangre ni parentesco: son lazos que se estrechan por elección.

Ahí están, desde hace muchos años, las 6 del cafecito por y para las que nació este blog en un principio.

A pesar del nombre, también aceptamos a las que no toman café: no somos tan radicales.

Los que me conocen bien saben que Fuerteventura es casi mi segundo hogar. Como no podía ser de otra manera, allí también tengo una family compuesta por Js. y Jl., Drs., Bi., Fer., Dvd., Arn., Tx., Pl. y Frn... y también los niños, de los que ya he hablado alguna vez:


Recientemente, casi de manera casual, constituímos el Club Washington que ya puede considerarse como una rama más de mi árbol genealógico y que promete risas, alegría y complicidad en los próximos meses.

Mi trabajo no me motiva mucho. O es repetitivo y monótono, o te tiras de los pelos porque no tienes ni idea de cómo resolver un follón que ha organizado algún inútil (la mayoría de las veces, tu jefe...) Sin embargo, soy relativamente feliz en la oficina. Esto no sería posible sin mi familia del trabajo. Ahí están los 4 jinetes del Apocalípsis, los Pin y Pon de nóminas, Canon y Nikon (de los que aún no he hablado), Iv. mi héroe informático de todos los tiempos, y muchos otros como Jul., Lz., Cha., etc.


Somos un poco como estos, sólo que nosotros sin ascensor!

Por último, no por ello menos importante, quiero hacer una mención a mi familia más reciente: la familia blogger. Hoy hace un año que publiqué mi primera entrada.

Creé este blog para que mis amigas se riesen un poco mientras estaban (agobiadas) en el curro y no pensé que lo que contaba en él le pudiese interesar a nadie más. Además, soy muy escéptica y no creía que eso que se cuenta por ahí de lo intensas que pueden llegar a ser las relaciones virtuales fuese verdad.

En estos 12 meses me he dado cuenta de que estaba equivocada. Hoy en día soy parte de una mini-familia blogger que está compuesta por los lectores y comentaristas, esos 125 seguidores, familiares, amigos, conocidos y anónimos. Gracias a todos!


Esta es la familia blogger: no nos pareceremos en nada pero a mí me gusta esta foto!

A algunos os he conocido en persona a lo largo del año 2010. A los otros espero conoceros en carne y hueso en el futuro.

Reconozco que he pensado en bajar la persiana muchísimas veces


Y lo que te rondaré, morena...

pero cuando ya casi estoy decidida, actualizo de nuevo. Esto es casi adictivo y este blog es como un hijo: nació, ha ido evolucionando y entre todos lo seguimos alimentando... habrá que ver a dónde llegamos!

De momento, celebremos que este ejemplo virtual de que es posible elegir una familia cumple un año.


Si no os parece mal y sin desmerecer a nadie quiero hacer una mención especial a Raquel de Gratis Total que fue la primera seguidora de este blog: gracias por el voto de confianza, Raquel. Tu gesto fue la primera satisfacción de las muchas que me ha dado Cafe en el Noho este primer año.

Muchas gracias a todos los que estáis leyendo esta entrada: sin vosotros esto no merecería la pena.

Nos vemos en el próximo post!