Corbata: tira de seda o de otra materia adecuada que se anuda o enlaza alrededor del cuello, dejando caer los extremos.
Ésta es la definición que da el diccionario de la Real Academia Española.
Siento una especial fascinación por las corbatas. Me llaman muchísimo la atención y es, seguramente, una de las primeros detalles en los que me fijo cuando veo a un hombre trajeado.
Si me cruzase con este señor a lo mejor podría fijarme en algo más que en la corbata pero tampoco es seguro...
Las corbatas son el típico complemento masculino cuyo único fin es el lucimiento. A mí me parece que es un equivalente a los collares que nos ponemos las mujeres.
Uy, qué mono!
Porque para qué más sirve una corbata? Aunque, últimamente hay quien ha agudizado el ingenio y les ha buscado otro uso: como cinturón o, aún más original, como correa para el reloj!
Estos se venden en Neves aunque son un Do-It-Yourself perfecto para los más mañosos.
Personalmente, cuando pienso en nuevas funciones para collares y corbatas soy muy poco imaginativa: sólo se me ocurre una...
Vale, vale, pero mientras sólo esté en mi imaginación no constituye delito!
En fin, ése es otro tema. Estábamos hablando de la atracción que ejercen las corbatas sobre mí. Creo que es porque recuerdo que mi padre sólo las utilizaba en ocasiones especiales como bodas, comuniones o celebraciones en las que se ponía un traje.
Para esta boda no creo que fuese necesaria.
El dress code en el trabajo de la media naranja tampoco requiere traje así que sólo necesitamos la corbata para bodas, fundamentalmente. Y siempre nos pilla el toro... ninguno de los dos tenemos ni idea de cómo hacer el nudo!
Menudos dos inútiles!
Aprendí, en un pasado bastante lejano, cuáles eran los pasos para anudar la corbata pero se me olvidaron en 5 minutos! La media naranja no tiene excusa: jamás ha sabido como atársela (y, además, pretende que aprenda yo para hacerle la vida más fácil: tendrá morro el tío!)
No creo que esto se solucione atándose una cuerda al dedo, la verdad.
Hace un par de años una amiga me invitó a su boda. No conocía a ninguno de los otros invitados así que para que no estuviese sola, rompiendo nuestra regla, la media naranja me acompañó al enlace.
Gracias por acompañarme, media naranja. Qué haría yo sin tí?
Aparcamos nuestro coche lo más cerca que pudimos de la iglesia (que, por cierto, fue bastante lejos) y de camino hacia allí se nos ocurrió que lo mejor sería parar a algún señor que tuviese pinta de saber hacer nudos de corbata.
Muchísimos hombres van vestidos de traje al trabajo: imposible no encontrar alguno por las inmediaciones.
Era un sábado del mes de agosto. Las 12 de la mañana en una localidad costera con una playa llena de veraneantes.
Los únicos seres vivos, además de nosotros, vestían bermudas y camiseta e iban cargados con hamacas, neveras portátiles, cubos y rastrillos a ver si les quedaba un sitio donde plantar la toalla en la arena.
Como estos pero con muchos más trastos.
Cuando no hay más... se apaña uno con lo que puede. Así que le saltamos encima al primero que nos contestó que sí sabía anudar corbatas y ahí le tuvimos, dándolo todo, mientras le hacía el dichoso nudo a la media naranja.
Nos quedamos tan felices hasta que nos llegaron las fotos de la boda y nos dimos cuenta de que, visto con perspectiva, el nudo era un poco desastroso: torcido y gordo...
Alejandro, verdad que a tí te pasó lo mismo? Hasta que no viste las fotos no te diste cuenta de llevabas la pajarita torcida y los bajos sin acortar?
aunque, tranquilos, que en mi familia ya hubo quien no se fijó en la pinta de destripaterrones que le daba a la media naranja esa corbata mal puesta porque estaba más ocupada confundiendo al novio con el padre de la novia (no hay mal que por bien no venga)
El día 24 de este mes vamos a una boda (calma, no es la nuestra) y Anita, del blog Anita Patata Frita, conocedora de mi inutilidad (porque, para más colmo hay más de una variedad: simple, Windsor, medio Windsor, doble...) tuvo la amabilidad de enviarme las instrucciones ilustradas de cómo conseguir esas obras de ingeniería que son los nudos de corbata bien hechos. Gracias, guapa!
Así que, aún me quedan 18 días para enterarme bien de cuáles son los pasos y practicar con una corbata vieja a ver si este año la media naranja y yo llegamos a la ceremonia con tan buena presencia como estos dos:
Y vosotros, qué? Sóis de los poco hábiles (como nosotros) o, por el contrario, sóis unos especialistas en los nudos de las corbatas?


























































